Sorprendidos se han quedado los mercados ante las decisiones que la
Reserva Federal (Fed) anunció ayer. Lo comunicado por el organismo al
final ha sido incluso más de lo que esperaban las Bolsas y, de hecho, los índices cotizan con ganancias importantes de entre el 1,5% y el 2% esta mañana.
Como saben, la Fed va a comprar 40.000 millones de dólares al mes en activos respaldados por hipotecas (MBS) pero, además, esta nueva ronda de compras (QE3) no tiene fecha de finalización (seguirá en función de la recuperación del mercado laboral americano) y se podrán realizar compras adicionales o emplear otros herramientas que se consideren apropiadas hasta que las cosas mejoren. Asimismo, la Fed ha comunicado que los tipos se mantendrán excepcionalmente bajos hasta mediados de 2015 (antes se hablaba de finales de 2014)
“Mientras que las acciones pasadas de la Fed eran, por lo general,
inyecciones de adrenalina puntuales, las acciones de hoy (ayer) aceptan el compromiso de convertirse en la guía principal de la estrategia de la Fed”, señala Michael Feroli, responsable de JP Morgan para Estados Unidos en CNBC.
En otras palabras, la Fed fue capaz ayer de proporcionar un nuevo programa de flexibilización, como esperaban los mercados, y garantizar además la “zanahoria” de promesas de alivio futuro.
“Creo que esto es monumental e histórico”, afirma también en CNBC Lord Abbett, estratega de renta fija de Zane Brown.
“Me imagino que la Fed probablemente será criticada por partir del
supuesto de que la política monetaria puede ser efectiva en la creación
de empleo. Ese es el mandato dual, pero no estoy seguro de que se pueda
demostrar una correlación entre ésta y la compra de títulos
hipotecarios”.
Para el mercado, mientras tanto, la cuestión principal es si la acción de la Fed mantendrá el rally. De momento, los índices marcaron al otro lado del Atlántico ayer nuevos máximos anuales.
“Opino que subiremos en los próximos días gracias a esto, pero no sé si realmente servirá para algo”, dice Steve Massocca, de Wedbush Securities. “Ya hemos vivido esta película antes (…). Hay una falta de confianza por ahí”, añade Massocca. “Esto va a ayudar pero no lo veo como una solución integral”.
Y EN ESPAÑA….
En España, las reacciones de los expertos van también de la sorpresa al escepticismo. Por ejemplo, los expertos de Link Securities reconocen que las medidas anunciadas “sobrepasan las expectativas más optimistas de los inversores”
y añaden que, precisamente por eso, “tendrán un efecto muy positivo en
las Bolsas estadounidenses y mundiales”. Aun así, estos analistas
también tienen dudas en cuanto a que estas medidas alcancen el objetivo para el que han sido diseñadas,
“ya que creemos que el problema de crecimiento en Estados Unidos no es
por falta de liquidez, sino de confianza por parte de los
emprendedores”. “Lo que sí pensamos es que la inyección masiva de
liquidez va a propiciar un nuevo rally de los precios de las commodities y, por ello, de los valores cotizados relacionados con las mismas, incluidas las petroleras, las mineras y las compañías metalúrgicas
que, entendemos, son la apuesta de inversión más interesante en estos
momentos. También el resto de valores de corte cíclico, como los bancos, las compañías tecnológicas y las automovilísticas, son opciones a tener muy en cuenta”.
Para Noe Gómez, experto de Grupo Valia, los estímulos de la Fed, sumados al programa de OMTS del Banco Central Europeo, “crean un escenario positivo de aquí a finales de año para los mercados bursátiles. La duda que campa en estas medidas es la profundidad que cogerán estos estímulos para llegar a la economía real. En la parte de materias primas, también hay que destacar el movimiento del oro, ya que la medida de la Reserva Federal se entiende como inflacionista”.
Finalmente, Francisco Miñana, experto de Forex en Bolsamania.com,
explica que la Reserva Federal “ha entrado en modo de pánico ante la
evidente desaceleración de la economía. Nosotros venimos repitiendo
machaconamente desde hace meses sobre ello y apostábamos abiertamente por la llegada de nuevas medidas. Dichas medidas, además de ser agresivas y valientes,
tienen como objetivo, en un primer momento, apuntalar el mercado de la
vivienda y, en un segundo plano, lograr estimular el crecimiento. La tercera derivada del plan es lograr hundir el valor del Dólar para mejorar por el lado del sector exterior. La QE3
aplicada mediante MBS es una vía para asustar a los inversores
internacionales para que no se posicionen en el ‘billete verde’”.