Mientras el presidente del Eurogrupo asegura que
habrá exigencias “muy duras”, crecen los apoyos a Rajoy para que no se
concreten más medidas. La Comisión rectificó ayer al propio Juncker.
Mariano Rajoy asegura no tener decidido si va a pedir o no un rescate
blando, pero en la UE ya se está hablando de las condiciones que éste
podría traer consigo. Y como suele suceder en asuntos comunitarios
peliagudos –como es el de prestar dinero–, las negociaciones son arduas y
se avanzan dos pasos para retroceder tres y luego recorrer otros dos.
Ayer se rubricó otro encontronazo en un tema clave: ¿Tendrá que cumplir
España con nuevas condiciones si pide un rescate blando? Respuesta
corta: hay posibilidades de que no.