Los líderes de los tres partidos que apoyan al
Gobierno griego intentan acordar rebajas salariales a policías, médicos,
militares, jueces y religiosos. Los funcionarios helenos ya han perdido
el 40% de poder adquisitivo durante la crisis.
El primer ministro, el conservador Andonis Samarás, se reúne este
miércoles con Evangelos Venizelos, del socialdemócrata Pasok, y con
Fotis Kuvelis, del centro-izquierdista Dimar, en un ambiente de división
interna, sobre la oportunidad y el tipo de recorte a aplicar.El nuevo paquete de ahorro de 11.600 millones para los años 2013 y 2014 es una condición impuesta a Grecia por la Unión Europea y por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para seguir prestando ayuda financiera al endeudado país mediterráneo.
Entre las medidas se contempla que los recortes salariales aplicados en los últimos años a los trabajadores públicos se extiendan a los sectores que reciben "sueldos especiales", como militares, policías, diplomáticos, médicos, profesores universitarios y miembros de la jerarquía de la iglesia Ortodoxa.
Según el diario Athens News, esos recortes podrían ser de entre el 6% para las fuerzas del orden hasta el 10% para doctores y profesores y el 20% para el resto de afectados.
Aunque las medidas no han sido anunciadas públicamente, los medios especulan con que podrían incluir un plan que pasaría a la reserva durante tres años a unos 40.000 funcionarios, quienes percibirían el 65% de su salario base, una medida que rechazan los socios de Samarás, según el diario Kathimerini. Dimar también se opone a nuevas reducciones de las pensiones.