El crudo se está convirtiendo por méritos propios
en el granprotagonista de un verano caliente en los mercados. En medio
de la montaña rusa que viven los índices bursátiles al compás de las
tensiones de los mercados de deuda, el oro negro acumula repuntes de más de un 20% en el último mes y medio y se ha convertido en uno de los activos más atractivos para los inversores.
Desde que comenzó el verano el pasado 21 de junio, el crudo Brent –de referencia en Europa- y Texas –de
referencia en EEUU- tocaron sus mínimos anuales e iniciaron una
imparable senda alcista que les ha llevado a repuntar un 25% y un 20%
respectivamente. A día de hoy el barril de Brent se cambia a 111 dólares
por barril, mientras que el Texas cotiza a 93 dólares. En ambos casos
las cotas están a menos de un 5% de los máximos registrados este año.
Esta circunstancia responde a la inestabilidad latente en Oriente Medio,
así como al incremento de las tensiones que se vienen sucediendo en los
últimos meses entre Irán y Estados Unidos y la constante amenaza de una
interrupción en el suministro. A esto se unen las últimas declaraciones
del presidente de la Fed de Boston, Eric Rosengren, que apuntan a la aprobación de una nueva ronda de medidas para impulsar el crecimiento en el mayor consumidor energético del mundo.
"Estamos
presenciando una subida importante que choca de lleno con el escenario
de crisis económica en el que nos estamos moviendo actualmente y que no
sólo se puede justificar por la escalada de las tensiones en Oriente
Medio, los trabajos de mantenimiento en el Mar del Norte o la temporada
de huracanes”, apuntan desde IG Markets.
Para
los analistas, “el comportamiento del crudo en las últimas semanas no
está justificado pero es innegable que las perspectivas de demanda no
son buenas”. Así se esperan subidas en los precios a corto plazo hasta
alcanzar un punto de equilibrio que podría situarse en el entorno de los 110 dólares para el Brent.
El
petróleo de referencia a ambos lados del Atlántico acumuló este
miércoles su cuarta jornada consecutiva al alza. Así, el repunte en lo
que va de año para el Brent asciende a un 5%, mientras que el Texas
pierde casi un 5%. Esto ahonda en la brecha de precios, que ya se sitúa
en 18 dólares y que según las previsiones podría incrementarse todavía
más hasta el final del verano.