La euforia provocada por las palabras de ayer de Mario Draghi se desvanece. El Bundesbank, el banco central alemán, ha dicho que no ha cambiado su visión sobre la posibilidad de que el Banco Central
Europeo (BCE) compre bonos.
Además, el banco central también se
sigue oponiendo a darle al MEDE (fondo de rescate permanente que todavía
no está en vigor) una licencia bancaria para poder ampliar así su
capacidad, tal y como había sugerido esta semana Ewald Nowotny, gobernador del Banco Central de Austria (OeNB).
El
Bundesbank ha inisistido en que comprar bonos es "problemático", ya que
crea falsos incentivos para los paises, y "desdibuja la línea entre
política fiscal y monetaria". Sin embargo, ha dicho que con lo que no
tiene problemas es que el fondo de rescate temporal actualmente en
vigor, el FEEF, compre bonos, ya que "no es un banco central".
Esta
opción, sin embargo, requiere de que el país que quiera utilizar esta
herramienta pida formalmente la ayuda a sus socios europeos. Niño Becerra apuesta por un rescate 'no convencional' de España.
Ayer, el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, esplicó al diario The Wall Street Journal que
el BCE "permanecía activo y vigilante", pero también recomendaba que
los Estados utilizaran el dinero del FEEF para comprar bonos, en línea
con lo que ha dicho hoy el Bundesbank. "Por supuesto, queremos que los Estados usen los fondos del FEEF para intervenir en los mercados".
Hace menos de dos semanas, el presidente del Bundesbank, Jens
Weidmann, aconsejó a España cobijarse bajo el paraguas de rescate del
euro como país y no limitarse a pedir ayudas para su sector bancario.
Ayer, la prensa alemana especulaba con que España e Italia habían
llegado a un punto en el que iban a pedir que el FEEF interviniera en
los mercados comprando bonos,algo que también defendía el diario
financiero italiano Il Sole 24 Ore. Fuentes del gobierno desmintieron posteriormente a Reuters que se fuera a efectuar esta petición de ayuda.