Des esta manera, la colocación se ha saldado con un total de 3.080 millones de euros,
ligeramente por encima de lo previsto. La rentabilidad para el 3 meses
ha sido del 2,362% frente al 0,846% del 25 de mayo, mientras que para el
6 meses ha alcanzado el 3,237% frente al 1,737%. En cuanto a las ratios
de cobertura, en el más corto plazo ha sido de 2,6 veces la oferta
frente al 3,95 anterior y a 6 meses de 2,82 frente a 4,3 veces. El
Tesoro ha pagado de esta manera el interés más alto por su deuda a corto
plazo desde noviembre.
No en vano, la
situación está aún más delicada que entonces. La prima de riesgo lleva,
salvo bajadas puntuales, tres semanas en el entorno de los 500 puntos
básicos y una vez asumido una recapitalización de la banca, lo que se
debate es el rescate total del país y las condiciones que ya se están
imponiendo desde Europa. Eso a falta de dos días para que comience la
Cumbre de líderes europeos en la que debería salir una solución a la
crisis de deuda de la región que pase por unión bancaria y fiscal.
El diferencial entre el bono a diez años y el bund, que esta mañana volvía a tensarse hasta los 520 puntos básicos, se mantenía apenas sin cambios tras conocer el resultado de la subasta del Tesoro. "El fuerte aumento
de la rentabilidad es normal porque respecto a mayo los intereses han
subido mucho. Siempre he pensado que comparar la rentabilidad con la
subasta anterior es un error, es mezclar churras con merinas. A lo que
hay que atender es a los movimientos del mercado gris", explica a
Cotizalia.com Alberto Matellán, director de macroeconomía y renta fija.