El precio del crudo Brent continuaba hoy a la baja y se acercaba a los 90 dólares el barril tras
marcar al cierre de ayer un mínimo en 18 meses debido a la
ralentización en el crecimiento de la demanda global y al alto nivel de
producción.
El barril de crudo del mar del Norte, de referencia en
Europa, se devaluó ayer 3,07 dólares y concluyó la sesión en el
Intercontinental Exchange Futures (ICE) de Londres a un precio de 92,69
dólares, el más bajo desde diciembre de 2010.
A media mañana de hoy, el petróleo para entrega en agosto continuaba a la baja en la capital británica y perdía 1,02 dólares más, hasta situarse en un nuevo mínimo de 91,60 dólares.
El
ritmo al que retrocede el coste del Brent se aceleró al conocerse el
máximo histórico en 22 años de las reservas estadounidenses, un
indicador que anticipa un previsible descenso de la demanda y una
desaceleración del crecimiento económico.
Con un aumento de 2,9 millones de barriles la semana pasada,
hasta alcanzar los 387,3 millones de barriles, las reservas de Estados
Unidos volvieron a niveles de julio de 1990, en parte debido al repunte
de producción en Arabia Saudí, que extrae una media de 10 millones de
barriles al día, el mayor ritmo en las últimas tres décadas.
La
abundancia de crudo se suma a un descenso en el crecimiento de la
demanda, no solo en Europa y Estados Unidos, sino también en China,
motor de la economía mundial en cuando al consumo de materias primas.
La
caída de la valoración del Brent y la consiguiente bajada de los
precios de la energía puede suponer un estímulo para la economía europea
y mundial, según los analistas.
La Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó la pasada semana mantener el
nivel actual de producción y dejó en manos de Arabia Saudí, el mayor
extractor mundial de crudo, la decisión de reducir sus extracciones, lo
que hace prever que se mantendrá el descenso en los precios.