Estas entidades necesitarían 566.000 millones de dólares.
La agencia de calificación Fitch ha señalado en un informe publicado esta mañana que las
29 instituciones financieras llamadas sistémicas podrían necesitar una
ampliación de fondos propios de casi 566.000 millones de dólares de aquí a finales de 2018, para poder hacer frente a la nueva normativa de solvabilidad de Basilea III.
“Esto podría reducir su capacidad de estos bancos de aumentar sus dividendos o de realizar programas de recompra de acciones”, explica Fitch.
La firma de análisis explica que aumentar capital en 566.000 millones de
dólares correspondería a aumentar los fondos propios colectivos de
estos 29 bancos en un 23% con respecto al nivel actual de 2.500 billones
de dólares.
Aunque las entidades afectadas no están obligadas a cumplir plenamente las normas de Basilea III antes de finales de 2018, los
bancos internacionales “se enfrentarán a las presiones de los mercados y
de los reguladores para alcanzar estos objetivos antes del plazo
fijado”.