Respecto a la primera, su firma de análisis estima que existen pérdidas en la banca española de entre 130.000 y 300.000 millones,
lo que implica una inyección de capital de unos 30.000-40.000 por
debajo de esa cifra. Además, a corto plazo le preocupan los problemas
para financiarse del sector, por la pérdida de valor de la deuda pública
que utilizan como colateral en el BCE y las posibles rebajas de rating de España, que incrementan los recortes de valoración (haircuts) de la misma.
En
cuanto al déficit, estima que España tendría que conseguir enormes
ajustes del déficit primario (el que no depende del ciclo) y del déficit
por cuenta corriente para volver al camino de la sostenibilidad fiscal.
"Estos ajuste no sólo no son realistas, sino que se anulan a sí
mismos. A falta de estos ajustes, España necesitará apoyo público".
Asimismo, cree que el proceso de desapalancamiento iniciado por los
hogares y las empresas tiene todavía mucho camino por delante, hasta el
40%-50% del PIB.
Los tres escenarios para España
Roubini
presenta tres escenarios para España. El principal (con una
probabilidad del 60%) asume que el rescate de los bancos no consigue
recuperar la confianza del mercado y, ante la falta de crecimiento
económico, la deuda soberana necesita también un rescate. Así, tanto el
BCE como el fondo de rescate europeo EFSF) compran deuda pública
española, lo cual permite ganar algo de tiempo, pero no lo suficiente
para que nuestro país lleve a cabo reformas estructurales y vuelva al
crecimiento. Cuando el rescate se agote, España tendrá que reestructurar su deuda (en 2015).
El escenario más positivo
(al que otorga una probabilidad del 15%) implica que la
recapitalización proactiva de la banca está acompañada de un cambio en
la política europea en favor del crecimiento frente a la austeridad,
nuevas medidas de liquidez del BCE y compras de deuda por el banco
central e incluso por el fondo de rescate. La recapitalización bancaria
logra restablecer la confianza de los inversores en España, y se evita
un rescate completo.
Ahora bien, también presenta un escenario negativo
más probable que el anterior (el 25%), según el cual el Gobierno
español se resiste a un rescate, lo cual provoca un contagio a Italia y a
los países centrales de la zona euro. En vez de poner más dinero en
nuestro país, los líderes europeos optan por utilizar el 'cortafuegos'
de la UE y el FMI para respaldar una reestructuración ordenada de la
deuda en varios países, incluyendo el nuestro, y para facilitar la
salida de algunos países del euro a finales de 2013 como pronto.