No es una semana cualquiera. Este martes comienzan a desfilar las empresas norteamericanas por la palestra presentando sus resultados y tomando el pulso a la economía estadounidense. El escenario actual plantea la duda de saber si las buenas sensaciones que han dejado en el primer trimestre los mercados, registrando su mejor arranque en 14 años, conseguirán imponerse a las voces que desde la Reserva Federal llaman a la cautela e insisten en que el crecimiento sigue siendo moderado y el fin de la tormenta todavía está por llegar.
Los analistas no se muestran especialmente optimistas a la hora de valorar las previsiones de resultados del conjunto empresarial estadounidense. “Es prematuro pensar que en apenas tres meses las compañías bandera de los mercados hayan conseguido crecer lo suficiente para igualar los datos registrados en el ejercicio anterior”, apuntan fuentes del mercado.
Turno ahora para que hablen las empresas, si bien los expertos consideran que el rumbo que tomen los mercados en las próximas semanas puede ser un indicador de lo que se espera para esta temporada de resultados. Por el momento, el Dow Jones se ha acercado hasta la cota de los 13.000 puntos en repetidas ocasiones en las últimas tres semanas, un nivel que no ha perdido desde el pasado 12 de marzo, si bien las últimas jornadas han estado marcadas por la escalada del riesgo soberano de los países periféricos en Europa.
Según un estudio realizado por la empresa de brokerage y consultora, Brockhouse Cooper, 462 empresas estadounidenses han rebajado sus expectativas de ingresos en los últimos tres meses frente a sólo 181 empresas que han revisado previsiones al alza. En el actual contexto tiene su peso la ralentización que está experimentando la economía mundial y el gigante chino, en particular, que ha tenido que revisar a la baja sus perspectivas de crecimiento.
La próxima semana comenzará, como viene siendo habitual, con la presentación de las cuentas de Alcoa, a la que se sumará el gigante Google el próximo jueves y JP Morgan el viernes. Entre las quinielas de los analistas se apunta a que los sectores que pueden presentar mejores registros serán los relativos a tecnológicas y de automoción. El mercado espera rendir cuentas con sus empresas e intentar dar esquinazo al viejo refrán de Wall Street “Sell in may and go away” (Vende en mayo y vete).