La agencia de noticias Reuters publica que la UE negocia ampliar los poderes del fondo de rescate de la Eurozona (FEEF, por sus siglas en español) para que pueda comprar bonos en el mercado secundario y apalancarse sobre ellos, según el borrador del documento de trabajo.
El FEEF comprará bonos a requerimiento de los propios países de la Eurozona, pero sólo podrá comprar los bonos si el país no tiene problemas de solvencia bancaria, tiene un buen historial de costes de financiación y se compromete a reducir sus desequilibrios macroeconómicos.
Asimismo, el documento asegura que sólo los países que hayan respetado los compromisos de reducción de déficit bajo las normas de la Unión Europea (el Pacto de Estabilidad) podrán ser declarados elegibles para recibir esta ayuda.
La Comisión Europea y el BCE prepararán con cada país del que se compre deuda un plan en 1 o 2 días (un memorándum de entendimiento) especificando cuánto tiempo durará la intervención en el mercado secundario de deuda.
Además, la suma total de la intervención en el mercado secundario será igual a la capacidad de crédito que quede en el fondo de rescate.
Después de adquirirlos, el fondo podría volverlos a vender en el mercado secundario, mantenerlos hasta su vencimiento (aunque reconoce el borrador que esto limitará la capacidad del fondo), revenderlos a los países soberanos más tarde para que reduzcan su deuda o utilizarlos en operaciones de repo (acuerdos de recompra de activos) para financiarse con bancos comerciales.
La moneda única ha reaccionado con subidas a la filtración del documento, si bien la renta variable no parece decidirse, aunque el Ibex 35 ha reducido sus pérdidas.