Las bolsas europeas han intentado el rebote esta mañana apoyándose en las palabras del G-20, pero no es suficiente, persisten el miedo y las dudas. El Ibex se ha pasado a terreno negativo, se deja un un 1,4% y se mueve por debajo de los 7.800 puntos. En el resto de Europa, movimientos tibios. El Cac 40 baja un 1,5%, el Dax, un 1,8% el FTSE 100, un 1,2% y el Eurostoxx50, un 1%.
Hoy pesan sobre el mercado las informaciones sobre la posible quita griega y el impacto que tendrá en los bancos. Hoy el gobernador del banco central de holanda, Klaas Knot, ha reconocido la posibilidad de la quiebra de Grecia. Es el primer miembro del BCE que admite esta opción. Además, Grecia baraja una insolvencia ordenada con una quita de hasta el 50 % de su deuda para poder superar sus problemas presupuestarios y mantenerse en la zona del euro, según publica la prensa local.
Las buenas intenciones manifestadas ayer por el G-20 no se han concretado en medidas y los analistas advierten de que la tendencia sigue siendo bajista. Desde los máximos anuales de abril los índices europeos acumulan un retroceso del 30%, el doble que Wall Street. La tendencia sigue siendo bajista. Esta semana el dinero ha huído de la renta variable: se han perdido 3,4 billones de dólares de las bolsas mundiales, según los datos de Bloomberg.
Por otra parte, el anuncio de la operación twist de la Fed y los PMIs peores de lo esperado en China y la Eurozona demuestran que el deterioro económico está siendo más fuerte de lo previsto, "lo que intensifica los temores de vuelta a la recesión y vuelve a presionar a los activos de riesgo", destacan desde Renta 4.
La prima de riesgo se mantiene en 360 puntos básicos y el rendimiento de los bonos españoles a 10 años se mantiene en el 5,1%. Por su parte, el euro se cambia a 1,35 dólares y acumula una caída en lo que va de mes del 6%.