La bolsa retomó ayer los desplomes de la semana pasada, y de nuevo de la mano de los valores financieros, que sufrieron durísimas caídas en España, Francia e Italia. Justamente los tres países que han prohibido los cortos (posiciones bajistas) en estos valores, en teoría para frenar las caídas provocadas por los "especuladores". Lo cual plantea si esta prohibición tiene algún efecto.
Los profesionales del mercado ya criticaron la semana pasada la medida porque no sólo no sirve para detener las caídas, sino que agrava la situación del mercado al reducir la liquidez. "La prohibición de los cortos es como tirar una piedra a un barreño lleno de agua: inicialmente, el agua sube de golpe, pero cuando se calma el movimiento, resulta que hay menos agua", explica gráficamente Daniel Lacalle, gestor del fondo Ecofin en Londres y columnista de El Confidencial.
Y eso es justamente lo que ha ocurrido: la banca -y el conjunto de la bolsa por extensión- se disparó como reacción a la medida el jueves y el viernes. Pero, después de tres días de transición, ayer volvieron los descensos con el detonante de que la Fed está investigando la liquidez de las unidades norteamericanas de las entidades europeas. Y fueron muy graves: Société Générale cayó el 12%, Intesa el 9%, ING el 8%, Unicredito, Deutsche Bank y Crédit Agricole más del 7%, y en España, BBVA y Bankinter se dejaron casi el 6%.
Unas caídas que, evidentemente, no fueron provocadas por las posiciones bajistas prohibidas, sino por las ventas de los inversores que estaban largos (alcistas): "El problema no son los cortos, son los fondos tradicionales, que invierten sólo al alza, que están huyendo del mercado y en especial del sector financiero", opina José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.
Y esto es así porque los gestores e inversores siguen sin fiarse de la situación económica europea (un temor agravado ayer por la rebaja de previsiones de Morgan Stanley) ni del estado de la banca. Algo que no soluciona la prohibición. Las medidas anunciadas el martes por Merkel y Sarkozy no han conseguido mejorar esa confianza, porque no son inmediatas, son poco efectivas y, además, tienen muy difícil salir adelante en algunos casos. Es más, el impuesto a las transacciones financieras perjudica a la banca.
Si no te puedes poner corto, tienes que vender
Por eso los profesionales critican que esta medida apunta en la dirección equivocada, ya que los "especuladores bajistas" no son los responsables del derrumbe del mercado, como quedó demostrado ayer. Los demonizados hedge funds suponen una parte muy reducida de la negociación en bolsa y, además, no se dedican exclusivamente a tomar posiciones bajistas frente a lo que cree mucha gente.